Mis queridos geógrafos:
Después de tantos años de estudio, he descubierto que no nos han enseñado en la facultad todo tal y como ocurrió... jeje, en el siguiente relato se nos aclara la verdadera historia del Astro Rey y de nuestro satélite. Habrá que hablar con Palacios Estremera (chico), jiji ;-)
Gracias Ana por enviarla, es preciosa y como me ha encantado, aquí la escribo, para compartirla con todos. Espero que al otro lado del charco estés siendo muy, muy feliz y que disfrutes del veranito, que ya te queda ná pa que empiece!!! Un beso.
El Sol y la Luna
Cuando el Sol y la Luna se encontraron por primera vez, se apasionaron perdidamente y a partir de ahí comenzaron a vivir un gran amor.
Sucede que el mundo aún no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final... ¡el brillo!
Quedó decidido también que el Sol iluminaría el día y que la Luna iluminaría la noche, siendo así, estarían obligados a vivir separados.Les invadió una gran tristeza y cuando se dieron cuenta de que nunca más se encontrarían...
La Luna fue quedándose cada vez más angustiada. A pesar del brillo dado por Dios, fue tornándose solitaria.El Sol a su vez, había ganado un título de nobleza "Astro Rey", pero eso tampoco le hizo feliz.Dios, viendo esto, les llamó y les explicó: "No debéis estar tristes, ambos ahora poseéis un brillo propio.Tú Luna, iluminarás las noches frías y calientes, encontrarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.
En cuanto a tí, Sol, sustentarás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminarás la Tierra durante el día, proporcionarás calor al ser humano y tu simple presencia hará a las personas más felices". La Luna se entristeció mucho más con su terrible destino y lloró amargamente... y el Sol, al verla sufrir tanto, decidió que no podía dejarse abatir más, ya que tendría que darle fuerzas y ayudarle a aceptar... lo que Dios había decidido.
Aún así su preocupación era tan grande que resolvió hacer un pedido especial a Él: "Señor, ayuda a la Luna, por favor, es más frágil que yo, no soportaría la soledad".
Y Dios... en su inmensa bondad... creó entonces las estrellas, para hacer compañía a la Luna.
La Luna siempre que está triste recurre a las estrellas, que hacen de todo para consolarla, pero... casi nunca lo consiguen.
Hoy ambos viven así... separados, el Sol finge que es feliz,... y la Luna no consigue disimular su tristeza.
El Sol arde de pasión por la Luna y ella vive en las tinieblas de su añoranza.
Dicen que la orden de Dios era que la Luna debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo consiguió... porque es mujer, y una mujer tiene fases:
cuando es feliz, consigue ser llena, pero...
cuando es infeliz, es menguante y entonces no es posible apreciar su brillo.
Luna y Sol siguen su destino. Él solitario pero fuerte; ella, acompañada de estrellas, pero débil. Los hombres intentan, constantemente, conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás consiguió traerla hasta la tierra, nadie realmente, consiguió conquistarla, por más que lo intentaron.
Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese del todo imposible, ni siquiera el de la Luna y el Sol... Fue entonces cuando creó el eclipse.
Hoy Sol y Luna viven esperando ese instante, esos raros momentos que les fueron concedidos para estar juntos y que tanto cuesta que sucedan.